Fraccionamiento va a Hollywood
Por Peter C Glover
Está garantizado que cada vez que Hollywood se apunta a cualquier gran causa liberal la primera víctima será la verdad. Pero aún mientras la élite de izquierda liberal urbana de Hollywood quiere que se le considere de lado de “el pequeño pueblo de EEUU”, consistentemente demuestran que son todo lo contrario – y completamente alejados de la realidad. Y para demostrarlo nuevamente está la inversión privada y nueva película anti-fraccionamiento (fraccionamiento hidráulico) de Matt Damon Promised Land.
Escrito por Damon, y por la otra estrella John Krasinki (Jim Halpert en The Office), el par ha descrito la película como una acerca de “la identidad americana y lo que nos define como nación”. Tan felices estaban los productores de Hollywood con el concepto y guión que la película está siendo promovida como candidata en potencia a los Oscar. Pero mientras la película de Damon estaba bajo producción, el periodista y productor de FrackNation Phelim McAleer dio a conocer que era una obra anti-fraccionamiento. Y durante el rodaje la realidad de los hechos se impuso, obligando a editar y reescribir después de que juzgado tras juzgado e informe tras informe contradijera las preocupaciones de los activistas anti-fraccionamiento. Peor aún, declararon culpables a esos activistas y películas, como Gasland de Josh Fox, de fraude y mala representación.
McAleer también dijo que la historia de Dimock, Pensilvania sirvió casi con seguridad para inspirar Promised Land. Once familias de Dimock han asegurado que su agua y vidas han sido destruidas con la llegada de la industria de fraccionamiento de gas. Insistieron que científicos (igualmente preocupados) del EPA investigaran. Lo hicieron, y no encontraron evidencia alguna de contaminación de agua. Otras grandes preocupaciones –incluyendo la recurrente e inofensiva presencia de metano en el agua que existía antes de que las empresas de gas llegaran, también han resultado sin fundamento. Desafortunadamente, todo esto quiso decir que Promised Land estaba floja de hechos concretos. No que eso jamás haya sido un impedimento para la máquina de fantasía de Hollywood.
Así que con ausencia de credibilidad en la premisa –y mucho dinero invertido- McAleer ha dado a conocer que los productores cambiaron de objetivo. En vez de abordar el fraccionamiento per se, ellos crearon una historia que sugiere que las siniestras grandes empresas de energía estaban utilizando agentes encubiertos para desacreditar al movimiento ambientalista. A mí me parece que las celebridades activistas como Damon son perfectamente capaces de desacreditarse asimismos sin necesidad de pagar a nadie de la industria energética. Pero vuelvo a lo de la película.
En el guión final, el vendedor de gas del personaje de Damon finalmente expone al personaje de Krasinki como un agente secreto trabajando para la industria energética para deslegitimar a los que se oponen al fraccionamiento. Y sí, si no puedes ganar con hechos, las insinuaciones y propaganda hacen parte de la tradición milenaria de los ideólogos. Lo único que verdaderamente es eco-amigable es el guión reciclado de Hollywood. Un hombre joven pierde sus valores, luego los recupera. La industria comercial siempre es maligna. Hombre joven salva el día al descubrir la agenda encubierta de la avaricia corporativa. Bostezo. La conspiración siempre vende bien en la taquilla.
Pero hay todavía una cosa más que los posibles espectadores deberían sobre la película de Damon –está parcialmente patrocinada por los intereses de grandes petroleros. Image Nation Abu Dhabi, una de tres productoras respaldando la película, es una subsidiaria de Abu Dhabi Media, que es completamente controlada por el estado. Abu Dhabi por supuesto en un gran productor de petróleo además de la capital de la OPEP. Tanto la OPEP como Abu Dhabi están interesados en socavar el éxito del gas de fraccionamiento y especialmente la confianza pública de occidente en las técnicas de fraccionamiento que lo permiten. Al gobierno de Abu Dhabi le importa un bledo el impacto sobre el medio ambiente del fraccionamiento. Pero sí les interesan muchos su producción de 2,7 millones bpd, 2,6 millones de los cuales exporta. Aunque el fraccionamiento per se no es para ellos el villano de la obra, el gran aumento en producción de gas y petróleo de fraccionamiento sí lo es. Descubrimientos de gas y petróleo de fraccionamiento en occidente ya están amenazando con terminar el despotismo económico y político de la OPEP. Lo último que los miembros de la OPEP quieren es una reducción obligada en su producción –y su ingreso. No es difícil entender porque las tiranías no-democráticas de la OPEP están tan preparadas para invertir en, y usar, ideólogos de Hollywood para sus propios fines.
El escritor científico Michael Crichton ha dicho que “el reto más grande al que se enfrenta la humanidad es el de discernir entre la realidad y la fantasía, la verdad de la propaganda”. Admitámoslo. Las películas de Hollywood nunca han sido muy buenas en reconocer la diferencia. Phelim McAleer llega al meollo del asunto de la distorsionada propaganda contra la producción de gas de fraccionamiento cuando dice que “hay una guerra en partes de EEUU entre locales empobrecidos y élites urbanas. Estas élites están usando fraude, exageración y su poder de estrellato para impedir que las comunidades rurales prosperen a través de explotación de gas”. No hay discusión. Los juzgados e informe tras informe, hasta de los ambientalistas del EPA, han demostrado que no es cierto lo que aseguran los que se oponen al gas de fraccionamiento.
Pero pueden estar seguros de una cosa, sin embargo. Cuando llegue la noche de los Oscar, en cualquier discurso de Damon, podemos estar seguros de que Abu Dhabi no estará incluido en los créditos.