Tensiones Sino-Japonesas Saltan A Escena Mundial – Parte 2
Por Tim Daiss
A pesar de lo que dicen algunos expertos e inclusive China y Japón de que la reciente disputa en el Mar Oriental de China no es torno a hidrocarburos, los hechos así como las acciones de ambos países dicen lo contrario.
China, la segunda economía mundial, el consumidor energético más grande del mundo, y el segundo importador neto más grande, es una potencia asiática sedienta de energía que requiere de hidrocarburos para alimentar su máquina económica. La búsqueda agresiva de hidrocarburos del país en otras partes del mundo, incluyendo África, el Medio Oriente, y América Latina lo demuestra.
Aunque China tiene sus propios recursos de hidrocarburos, no es capaz de satisfacer su demanda. Japón, por otro lado, no tiene ningún hidrocarburo. Con casi ninguna reserva de gas o petróleo y como el importador más grande de gas natural licuefactado (LNG por sus siglas en inglés), tiene que buscar suministro energético en cualquier lugar y simplemente no puede sacrificar sus reclamos en una zona rica en gas y petróleo como el Mar Orienta de China.
“Cuando China reclamó las islas oficialmente en 1971, tenía en mente el petróleo”, dijo Yoshihide Soeya de la Universidad de Keio. “Desde entonces, las islas se han convertido en un componente importante de la preocupación China en torno a la soberanía y a su integridad territorial como un interés nacional principal, así como un símbolo del nacionalismo antijaponés de China”.
El profesor Hua Han de la Universidad de Pekín no está de acuerdo.
“Las disputas en torno a Diaoyu no son nuevas ni relacionadas a las reservas de petróleo recientemente encontradas. Sin embargo, el descubrimiento dificulta la disputa y la hace más difícil de resolver”, dijo Hua.
Carl Thayer de la Academia de la Fuerza Aérea Australiana incluyó otros factores contribuyendo a la disputa.
“La cantidad de hidrocarburos no se conoce. Los recursos energéticos potenciales son un aspecto. Las Senkaku/Diaoyu forman parte de una cadena de islas que bloquean el acceso de China al Pacífico Occidental. Están ubicadas cerca de rutas de tráfico marítimo. Los recursos de pesca son también importantes”.
Sin embargo, Zha Daojiong de la Universidad de Pekín fue el más enfático.
“El argumento de gas/petróleo es superficial. China y Japón empezaron a discutir fronteras marítimas involucrando a las islas formalmente alrededor de 1982, cuando la Ley de Mares de las Naciones Unidas fue autorizada. Antes de 1982, las empresas de petróleo y gas estaban perforando las mismas aguas, literalmente una al lado de otra”, dijo.
Salvando cara
Algunos expertos piensan que Japón tiene poca opción más que enfrentarse al creciente poderío de China, apuntando a un suceso en septiembre de 2010 que hizo ver vulnerable a Japón. Entonces, un buque chino colisionó con dos patrulleros japoneses en la vecindad de las islas. Siguieron grandes protestas en China y palabras amenazantes por parte de Pekín. China arrestó a cuatro ciudadanos japoneses el siguiente mes y suspendió las exportaciones de los llamados minerales críticos a Japón durante dos meses. Pekín está usando su poderío económico, algo que también hace en su impasse con Filipinas en el Mar del Sur de China. Japón súbitamente liberó al capital del barco chino después de 17 días de arresto, en lo que muchos dijeron fue una humillación para Japón.
La posición de EEUU en la disputa es espinosa para Washington. Si lo arrinconan, tiene que apoyar a Japón, uno de sus aliados más cercanos, para honrar el acuerdo de seguridad de 1960, el cual incluye a las islas. Washington sin embargo subraya que no tiene posición en torno a la soberanía de las islas.
Hace tres semanas el Secretario de Defensa de EEUU Leon Panetta dijo que los países de Asia-Pacífico deben resolver sus disputar territoriales pacíficamente dado que los desacuerdos prolongados en esa parte del mundo podrían escalar con actos de violencia y un conflicto de consecuencias impredecibles.
Tomando en cuenta lo que está en juego, particularmente las reservas de gas y petróleo, ¿podría perderse el control en la disputa sobre las islas, y llevar a una guerra? Aunque nadie lo sabe, ninguno de los expertos con quien hablamos pensaba que el impasse podría escalar a una confrontación armada. De hecho todos estaban de acuerdo en que con tanto en juego para ambos países era improbable.
El profesor Soeya sin embargo dijo que la estrategia de China es seguir presionando a Japón tal y como está haciendo con países del Sudeste Asiático en el Mar del Sur de China, algo que describió como “una manera muy China de hacer las cosas”. Añadió que las tensiones continuarán durante un tiempo porque no es probable que los japoneses cedan ante la presión china como Filipinas lo hizo recientemente en el Mar del Sur de China.
Edward Luttwak, asociado senior en el Center for Strategic Studies en Washington y un consultor del Pentágono escribió: Los chinos “han sido suficientemente imbéciles como para insistir en sus disputar territoriales con Japón, Vietnam, e India más o menos en el mismo día, cuando esos tres países tienen más personas, más dinero, y más tecnología que China”.
Al final parecería que China podría tener el ojo más grande que el estómago. Su política extranjera agresiva en la región de Asia-Pacífico (contra Filipinas en el Mar del Sur de China y contra Vietnam, con intereses de hidrocarburos indios en Vietnam), así como ocasionales tensiones con India a lo largo de su frontera disputada y contra Japón (un aliado de EEUU) en el Mar Oriental de China – pueden ser contraproducentes. A medida que estos vecinos asiáticos son arrinconados probablemente formarán alianzas con otros vecinos golpeados por el poderío chino y repelarán contra China.